Por Mónica Zalaquett, Subsecretaria de Turismo

Este 17 de octubre se dio  inicio a  la temporada de cruceros 2018-2019 con la recalada del primer barco en el puerto de Coquimbo. Solo por el arribo de esta embarcación, se espera que cerca de 300 turistas se desplacen hacia el Valle del Elqui, recorran Vicuña, visiten los centros turísticos pisqueros y descubran los principales atractivos de las ciudades de Coquimbo y La Serena.

Esta breve descripción de lo que sucede cada vez que llega un crucero a la zona, es la mejor muestra de la importancia de esta actividad turística para las regiones y su aporte directo a las economías locales.

El turismo de cruceros representa uno de los segmentos de mercado turístico que ha experimentado un mayor crecimiento en los últimos años con cerca de 26.7 millones de pasajeros a nivel mundial en 2017. Por ello, el avance a segundo trámite legislativo de la ley de cabotaje, la cual flexibilizará la recalada de pasajeros de cruceros internacionales de gran tamaño a lo largo del país, es una excelente oportunidad para incrementar nuestra participación de mercado a nivel nacional.

¿Cuál es el impacto concreto que tiene este sector? Con la llegada de más cruceros aumentará el ingreso de divisas al país y los puestos de trabajo en las ciudades portuarias. Además, impulsará el comercio y permitirá que más personas desarrollen actividades para abastecer a viajeros que buscan, por ejemplo, degustar nuestra oferta gastronómica o comprar artesanía de la zona durante las horas que dura su visita en tierra.

Con más de 6 mil kilómetros de costa y una infraestructura portuaria que trabaja por mejorar sus estándares, somos un destino que tiene mucho que ofrecer y mucho que ganar con esta industria. Especialmente si consideramos que el gasto promedio diario individual de un pasajero se estima cercano a los US$104, mientras que los de un tripulante en US$ 67. Es decir, una recalada de un crucero mediano con 3.000 pasajeros y 1.250 tripulantes genera ingresos por cerca de US$ 400 mil en el puerto/destino.

A nivel global, durante 2017 esta industria generó ingresos por US$126 billones (un 4,5% más que 2016) y se estima que para este año serán transportados alrededor de 28 millones de pasajeros. Sumado a lo anterior, la industria de cruceros aportó con 1 millón de puestos de trabajo, y con U$41 billones pagados en salarios.

Del conjunto de cruceristas, Sudamérica recibió aproximadamente 2,7% y Chile un 1,2% del total mundial, mientras que el Caribe absorbió un 34% de los pasajeros.

Frente al creciente interés de esta industria por nuestro país, sumado a que el puerto de Valparaíso fue galardonado como el “Mejor Terminal para Cruceros” de 2018 en Sudamérica, tenemos un doble desafío: por una parte, debemos desarrollar la infraestructura necesaria para acrecentar la industria turística y, por otra parte, generar una oferta de productos y servicios para que los nuevos visitantes puedan disfrutar de nuestro patrimonio natural y cultural.